martes, 11 de septiembre de 2012

LA ÉTICA PROFESIONAL (Cecilia Concha)


Hemos de considerar dos principales  aspectos, de la ética antes de relacionarla con Prevención de Riesgos.

La primera es que la ética parte de la vida y pretende fortalecerla.

La segunda es que la ética no tiene nada que ver con las órdenes o costumbres que exigen algunos  empresarios o jefes.

Las órdenes vienen de fuera y son obedecidas por muchas causas, a veces por miedo (miedo al despido), por confianza (tenemos estima profesional), e incluso por costumbre o por propio diseño del puesto de trabajo.

La costumbre es tomada como motivo de acción por comodidad, por falta de reflexión, por repetición o por sociabilidad.

La ética tiene más fuerza del deseo.

El deseo se genera en nuestro interior y por ello tiene una gran fuerza, por lo general suele estar poco relacionado con el trabajo.

En prevención de riesgos laborales,  parece que lo “bueno” y lo “malo” es sencillo de ver, ya que no se trata de analizar comportamientos morales.

Los oficios y las máquinas responden a unas normas de utilidad específicas; si se cumplen o mejoran las expectativas, pensaremos que el resultado es bueno.

 No obstante, aparecen las personas, su libertad, su responsabilidad y con ellas, la ética.

Los humanos podemos crear el futuro, elegir (en parte), optar por lo que creemos conveniente, acertar, y equivocarnos.

Conviene, por lo tanto, fijarnos bien y adquirir un cierto saber vivir que nos permita tener más aciertos que errores, A ese saber vivir llamamos ética.

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